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	<title>Ingrid Briggiler &#187; gustos</title>
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	<description>No es un blog feminista, es el blog de una mujer</description>
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		<title>Sobre los apodos</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Nov 2009 03:07:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingrid Briggiler</dc:creator>
				<category><![CDATA[Varios]]></category>
		<category><![CDATA[apodos]]></category>
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		<description><![CDATA[Mucha gente tiene apodos. A mí no me gustan y por eso prefiero que me llamen por mi nombre, que por suerte me gusta: Ingrid. Pero de todos modos algunos hacen variantes de mi nombre y me llaman de una forma rara, pero divertida. Así, mi amigo Seba Spagna me dice “Ingru” con todo el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mucha gente tiene <strong>apodos</strong>. <strong>A mí no me gustan</strong> y por eso <strong>prefiero que me llamen por mi nombre</strong>, que por suerte me gusta: <strong>Ingrid</strong>.</p>
<p>Pero de todos modos <strong>algunos hacen variantes de mi nombre</strong> y me llaman de una forma rara, pero divertida. Así, mi amigo <strong>Seba Spagna</strong> me dice “<strong>Ingru</strong>” con todo el amor del mundo que nos tenemos. Un compañero de la facultad <strong>Fede Vigil</strong> inventó el “<strong>Grid Brig</strong>” para llamarme y ese suena bien aunque muy rígido. Una amiga, <strong>Lucila</strong>, me dice simplemente “<strong>In</strong>” y por ese apodo me conoce su familia. Y una alumna de macramé, <strong>Isa</strong>, me dice “<strong>Ingrita</strong>”.</p>
<p><span id="more-102"></span></p>
<p>Por suerte mi nombre no da para tantas variantes, pero <strong>de todas esas no me quedo con ninguna</strong>. Aunque ahora ya me acostumbré a que <em>esas</em> personas en particular me llamen así. Sería raro si no lo hicieran.</p>
<p>Pero por otro lado hay gente que odia su nombre y quiere que le digan únicamente por su apodo. A veces hasta el punto de olvidar el nombre original.</p>
<p>Mi <strong>tía Beba</strong>, nadie sabe cómo se llama. Ni el propio marido que cuando se fueron a casar y el juez le dijo “Acepta a (no me acuerdo el nombre) como esposa”, él miró para todos lados porque <strong>así no se llamaba su mujer</strong>, la suya era Beba. Anécdota que por supuesto quedó súper registrada para toda la eternidad en la familia.</p>
<p>También hay personas que hacen una modificación ínfima del verdadero nombre. Por ejemplo, una amiga se llama <strong>Paola</strong>, pero no le digas así porque no te contesta, ella es <strong>Paula</strong>. Al final, entre una cosa y la otra, nunca me contó por qué se cambió así el nombre. Cada uno tendrá sus razones.</p>
<p>Convengamos que hay veces que el nombre es tan largo que no queda más remedio de decirle “Santi” si se llama Santiago. Por eso <strong>para mí los mejores nombres son los de dos sílabas, como el mío</strong>. (Aunque no hay muchos).</p>
<p>Y qué me dicen de <strong>los apodos que no tienen nada que ver, pero nada que ver, con los nombres de pila</strong>. “Pachi”, “Tata”, “Cali”, “Chicha”, “Vika” y vaya uno a saber cuántos más. <strong>¿Les gustan estos apodos impersonales o prefieren el nombre del documento?</strong></p>
<p>Por último, podemos incluir a las contracciones de los nombres como apodos, por ejemplo de Eugenia, <strong>Euge</strong>; de Fiorela, <strong>Fiore</strong>; de Indira, <strong>Indi</strong>; de Sofía, <strong>Sofi</strong>; y de Victoria, <strong>Vico</strong>. Estos <strong>no están tan mal. ¿No?</strong></p>
<p>Aunque yo pensaría… <strong>¡¿Para qué los padres se mataron pensando en el nombre de esa criatura si al fin de cuentas hoy le dicen cualquier cosa menos “Facundo” o “Estefanía”?!</strong> Pero bueno, también creo que muchas veces <strong>son los mismos padres que le ponen los apodos a los hijos</strong> diciéndoles “Loli”, “Bébe”, “Mumi” y después no hay vuelta atrás. Ahí ellos solitos se metieron en el problema.</p>
<p>Por eso, <strong>cuéntenme ustedes</strong> cuál o cuáles son sus apodos, quién se los puso, quiénes se lo dicen y por qué. A ver si logramos encontrar el más raro.</p>
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